Qué bendición tan grande tener tres horas libres para vigilar una caja de cartón bajo el sol mientras los niños desordenan la casa entera con una energía envidiable. Decidí que hoy era el momento perfecto para probar un diseño básico con papel aluminio y un vidrio viejo. Tardó cuatro horas en calentar el almuerzo, pero el aroma a paciencia valió cada segundo de espera. Seguro que la próxima vez alcanzamos temperaturas más altas si el viento decide cooperar un poquito mas. ¿Alguien ha probado forrar los laterales con aislamiento de lana? Me parece una idea maravillosa para aprobechar materiales.